" Nunca es demasiado tarde, o temprano para ser quien quieras ser. No hay límite de tiempo, empieza cuando quieras. Puedes cambiar o quedarte igual. Esto no tiene reglas.Sacarle lo mejor a tu peor momento. Ojalá le saques lo mejor. Ojalá puedas ver cosas que te detengan. Ojalá puedas sentir cosas que jamás sentiste. Ojalá conozcas personas con puntos de vista diferentes. Ojalá vivas una vida de la que te enorgullezcas. Y si no es así… Ojalá tengas la fuerza de empezar de cero."





viernes, 14 de diciembre de 2007

Yin y Yang


Jorge Luis Borges, en su Libro de los Seres Imaginarios, explica que “La cosmogonía china enseña que los Diez Mil Seres (el mundo) nacen del juego rítmico de dos principios complementarios y eternos, que son el Yin y el Yang. Corresponde al Yin la concentración de la oscuridad, la pasividad, los números pares y el frío; al Yang corresponde el crecimiento, la luz, el ímpetu, los números impares y el calor. Símbolos del Yin son la mujer, la tierra, el anaranjado, los valles, los cauces de los ríos, y el tigre; del Yang, el hombre, el cielo, el azul, las montañas, los pilares, el dragón”.
Como vemos, en China el Dragón se asocia al color Blanco o a colores claros y cálidos, como el Amarillo, que simbolizan la pureza y la luz, además de la muerte. Cabe señalar que la significación oriental de la muerte es positiva, diametralmente alejada de la connotación trágica que adquiere en Occidente como herencia de la civilización helénica. La identificación del dragón con estos colores se basa en la creencia de que era un animal bondadoso y formaba parte del grupo de los cuatro animales mágicos junto con el Fénix, la Tortuga y el Unicornio.
Las historias mitológicas consideraron a este fabuloso animal como el padre de los antiguos emperadores. Se dice que uno de los dragones originarios surgió del Río Amarillo y le enseñó a los monarcas el famoso esquema circular que simboliza el armónico juego del Yin y el Yang.









El yin y yang es un concepto surgido de la filosofía oriental fundamentado en la dualidad de todo lo existente en el universo. Describe las dos fuerzas fundamentales, opuestas pero complementarias, que se encuentran en todas las cosas. Esto explicaría que en la Naturaleza los ritmos se definen por la aparición de opuestos:


luz/oscuridad, sonido/silencio, movimiento/quietud, vida/muerte, respiración/inspiración...

Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. De esto se deduce que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación. Además, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se la mira desde otro punto de vista. En este sentido, la categorización sólo lo sería por conveniencia. Estas dos fuerzas, yin y yang, serían la fase siguiente después del taiji o Tao, principio generador de todas las cosas, del cual surgen.

Esta teoría es fundamental dentro de la Medicina china tradicional







Origen


Este concepto seguramente tiene su origen en las antiguas religiones agrarias. Aunque existe en el confucionismo, es especialmente importante dentro del taoísmo. En el Dao De Jing sólo aparece una vez, pero todo el libro está lleno de ejemplos que lo explican. Los hexagramas del I Ching también están basados en esta teoría.

El carácter chino tradicional de yin (陰), representa la parte norte, nubosa, de una montaña, mientras que en el simplificado (阴) aparece el carácter de luna (月, yuè). El carácter tradicional de yang (陽) representa el lado sur, soleado, de una montaña; en el simplificado (阳) aparece sol (日, rì) .






Principios


1. El yin y el yang son opuestos.

Todo tiene su opuesto, aunque éste no es absoluto sino relativo, ya que nada es completamente yin ni completamente yang. Por ejemplo, el invierno se opone al verano, aunque un día de verano puede hacer frío y viceversa.

2. El yin y el yang son interdependientes.

No pueden existir el uno sin el otro. Por ejemplo, el día no puede existir sin la noche.

3. El yin y el yang pueden subdividirse a su vez en yin y yang.

Todo aspecto yin o yang puede subdividirse a su vez en yin y yang indefinidamente. Por ejemplo, un objeto puede estar caliente o frío, pero a su vez lo caliente puede estar ardiente o templado y lo frío, fresco o helado.

4. El yin y el yang se consumen y generan mutuamente.

El yin y el yang forman un equilibrio dinámico: cuando uno aumenta, el otro disminuye. El desequilibrio no es sino algo circunstancial, ya que cuando uno crece en exceso fuerza al otro a concentrarse, lo que a la larga provoca una nueva transformación. Por ejemplo, el exceso de vapor en las nubes (yin) provoca la lluvia (yang).

5. El yin y el yang pueden transformarse en sus opuestos.

La noche se transforma en día, lo cálido en frío, la vida en muerte. Sin embargo, esta transformación es relativa también. Por ejemplo, la noche se transforma en día, pero a su vez coexisten en lados opuestos de la tierra.

6. En el yin hay yang y en el yang hay yin.

Siempre hay un resto de cada uno de ellos en el otro, lo que conlleva que el absoluto se transforme en su contrario. Por ejemplo, una semilla enterrada soporta el invierno y renace en primavera.


Gráficamente, el concepto se suele representar mediante un símbolo denominado taijitu, "diagrama del taiji", que no siempre se ha dibujado de la misma manera. En su forma actual más conocida, la parte oscura, normalmente negra, representa el yin y la parte clara, normalmente blanca, el yang. Estas dos partes entrelazadas se denominan en chino peces (魚, 鱼, yú). La línea que las separa no es recta, sino sinuosa, representando el equilibrio dinámico entre los dos conceptos y su continua transformación. Los puntos de distinto color simbolizan la presencia de cada uno de los dos conceptos dentro del otro.

Otra manera de representar el yin y yang es con un línea continua (yang) y una partida (yin). Al repetir estas líneas tendríamos cuatro estados (del yin absoluto al yang absoluto pasando por sendos estados intermedios). Si utilizamos tres líneas, obtenemos ocho combinaciones, conocidas como "los ocho trigramas" (八卦, bāguā), de los que surgen los 64 hexagramas del I Ching.

En la bandera de Corea del Sur se pueden ver cuatro de los ocho trigramas y una representación simplificada del taijitu en rojo y azul.



Aplicaciones


La teoría del yin y el yang puede aplicarse a todos los conceptos existentes, por lo que sus aplicaciones serían infinitas.

Se puede aplicar el concepto al fluir del tiempo. Por ejemplo, el mediodía, cuando el sol se encuentra en lo más alto, es completamente yang; la media noche es completamente yin; el atardecer sería el yang transformándose en yin y el amanecer el yin transformándose en yang. También se puede aplicar a las estaciones: el verano es yang, el invierno es yin; el otoño es yang transformándose en yin y la primavera yin transformándose en yang.

También se puede aplicar a las direcciones: el norte es yin, el sur yang; el oeste yang que se transforma en yin y el este yin que se transforma en yang.

También se usa en el tratamiento de las enfermedades según las medicinas tradicionales asiáticas, en las que con frecuencia se contrarrestan determinados síntomas con tratamientos regidos por el concepto opuesto. Por ejemplo, el enfriamiento, un síntoma yin, sería tratado con comidas calientes, que son yang; una crisis nerviosa, yang, sería tratada con comidas frías (como frutas), que son yin.

Así mismo, la teoría podría aplicarse a todo tipo de dualidades: la mente y el cuerpo, el hombre y la mujer, el bien y el mal...




4 comentarios:

Lucas dijo...

Muy buena teoría !!!!!

Un abrazo,
Lucas

Doncel dijo...

CINTITA:
un placer siempre que visito tu blog:
FELIZ NAVIDAD desde mi colina.
Besos hasta tu Buenos Aires querido,
desde Barcelona.
Antonio

fire dijo...

No sabia que era tan Yin...
tiene que ver mucho conmigo y con mi vida ese concepto..
gracias por mostrarmelo..
un beso
:-)

Mariní dijo...

gracias por esta imagen tan creativa...
buscando mis yin y yang
te encontré

un saludo

MARINÍ ACUÑA

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